La nueva era de la abogacía

Un caso perdido, una injusticia de los tribunales de las que tanto abundan, que aún tiene recursos pendientes y se quiere difundir para que la opinión pública sea el jurado de la justicia; la institución pública que ha incurrido en prácticas vergonzosas cuya difusión ayudaría a hacer justicia; el periodista que fabricó noticias falseadas contra un particular por su afán de atraer lectores; el abogado que le acusa y que necesita un dictamen pericial sobre las reglas periodísticas que se ha saltado.Estos son algunos ejemplos de casos en los que trabajamos.

Tal vez, somos el conato de una nueva profesión mixta que une a abogados y periodistas: Letradistas. Modestia aparte, abogados, nos toca, quizá, el papel de pioneras de una nueva y señera tarea: por un lado, enseñaros a explotar los recursos que la era digital pone a vuestro servicio y que os obliga a conectar de una manera bien distinta con los clientes. Y por otro, serviros de altavoz para propagar vuestro talento, reivindicaciones, y crear un estado de opinión pública afín a vuestros intereses y al de los casos que lleváis.

Estamos en posesión de herramientas para ayudaros a utilizar los nuevos medios para usar Internet de forma eficiente y sus armas de difusión. Por ejemplo, hoy no basta con tener una web bien diseñada y atractiva. Hay que dinamizarla, aportando contenidos útiles y valiosos frecuentemente. Al futuro cliente hay que hablarle directamente desde el sitio web: a través de artículos, de vídeos, fotografías comentadas… Existen infinitas posibilidades. La creatividad es la clave para diferenciarse de los competidores.

En Letradistas usamos las redes sociales no solo como el fantástico escaparate que son, sino también como los nuevos medios de comunicación en los que se han convertido. Si no se comunica a través de Twitter, Instagram, Facebook, Linkedin se están perdiendo muchas posibilidades en detrimento del negocio y de la reputación.

«Afilar el hacha»

En el vertiginoso y cambiante proceso de transformación digital que determina nuestras vidas, abogados, no os podéis quedar atrás. Los que empezasteis hace ya unos años sois conscientes, independientemente de vuestro ramo jurídico,  de que el mundo en el que inaugurasteis vuestro ejercicio profesional está desapareciendo para no volver jamás. Muy lejos han quedado los tiempos en los que, sentados en vuestro despacho, esperabais a que los clientes llamaran a vuestra puerta. Hay que trabajar mucho la reputación para que eso vuelva a ocurrir, ¿verdad?

Internet es el nuevo amo de todo y esta realidad exige nuevas herramientas y estrategias que no podéis dejar de plantearos y de asumir. Si aún no lo habéis hecho, merece la pena parar y reflexionar sobre qué  se quiere conseguir, además de cómo y con qué recursos  contáis para hacerlo. En definitiva, necesitáis “afilar el hacha”.

Da igual cómo sean vuestros despachos. Los clientes potenciales están en la Red en la que, a diario, se realizan miles de consultas legales y se clican alrededor de una decena de webs antes de elegir al profesional de la abogacía más acorde con los intereses de los usuarios y las empresas. Por tanto, si no tenéis una web útil y dinámica ni presencia en redes sociales, os muy probable que os quedéis fuera del universo de negocios que se está disputando a diario. No tendréis visibilidad.

Os tendemos la mano. Podemos ayudaros a crecer y a difundir vuestro talento.